Esta semana, a falta de pocos días para que terminen mis merecidas o no vacaciones, la he dedicado a consumir cantidades obscenas de cine y comida, algo que a menudo suele ir ligado como le ocurre al café con la leche, las pajas y los melones o la caca con el culo. La sola mención de la inmundicia intestinal suele evocar el ideal de meditación, paz interior y retiro espiritual que muchos llamamos retrete. Y es en el retrete donde grandes genios sembraron las bases de la ciencia contemporánea, o creen realmente que Newton elaboró la Gravitación Universal observando la caída de una manzana. ¿Se han parado a pensar cuántas veces van al baño en un año?, y de ese nada desdeñable número ¿En cuántas ocasiones han, empleando el método natural de caída libre, “plantado un pino”?... ¿Y cuántas veces se han sentado bajo un manzano a lo largo de su vida?
La cruda y vergonzosa realidad se impone tras un velo de corrección política. Nadie en un sano juicio compartiría semejante descubrimiento aludiendo a la observación científica de un refinado pompis inglés haciendo popó, los científicos de la época no hubieran tardado en calificarlo como una mierda de descubrimiento.
Pero la mierda es mucha y, me río de Mátrix, ésta sí que nos envuelve, rodea y cobra especial protagonismo en el cine. Me niego a pensar que haya podido acertar de lleno al alquilar unos DVD’s y que dos de los títulos ya se encuentren encabezando, junto con Street Fighter, la lista de las peores películas de mi vida en esta tercera y breve entrega de DVD Weekend en GreenSouth.
Saw
Es el claro ejemplo de una película que no pasaría por un telefilm de sobremesa de sábado en una televisión privada o, aún peor, pública presentada por Carmen Sevilla y sus secuaces. Dos tipos se despiertan encadenados en un baño y uno de ellos ha de matar al otro para poder salir con vida en un macabro juego perpetrado por un maníaco psicópata. Un guión que en buenas manos podría haber conseguido una historia taquillera a la altura de Seven.
Pretende dar miedo aunque tan sólo se queda en el asco con un Danny Glover jadeante venido a menos (siempre nos quedará Arma Letal), y un montón de actorcillos a los que casi se les puede ver aguantando el tipo para no lanzar la carcajada. Una partida al Pac-Man desarrolla más tensión que hora y pico de película.
Si quieren deshacerse de un amigo, no lo duden. Acudan al videoclub más próximo y regálenle una copia. No se quejen si luego le abofetean en público. El Dr. Orloff dice que amenazan con una segunda parte.
Bridget Jones: Sobreviviré
El tópico de que las segundas partes nunca fueron buenas indudablemente fue creado para esta película. Si en 2001 veíamos a una René Zellwaihelhfkhkfger graciosa y patizamba, que retrataba la realidad con ingenuidad y picardía a la vez, en esta segunda entrega de El Diario de Bridget Jones se pierde cualquier atisbo de espontaneidad convirtiéndose en una pantomima autocomentada, ridícula, soberanamente aburrida y artificial tanto en guión como en interpretación.
La protagonista con la que tanto disfruté en Cold Mountain, cebada cual cochinillo de Torrubia, sobreactúa exageradamente para la ocasión. La película entera podría pasar por un capítulo de Barrio Sésamo a excepción de los comentarios verdes que ni siquiera esta vez resultan ocurrentes. No he tenido suficiente fuerza de voluntad para terminar de verla, ni para acabar la pizza de bacon y pasas.
Si quieren deshacerse de una amiga, no lo dude. Acudan al Carrefour más próximo y sorpréndanla con una copia. Creerá que la están llamando goooorda retrasada.
Pero no olviden que cosas peores se han visto.
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Davilete aka Pollikas
| 27/08/2005 (17:47)
Pues a mi Saw me gustó :D
Kisses for alL!
Doctor Orloff
| 27/08/2005 (18:03)
A la mierda esas pelis, ¡lo que se lleva es el corto Elliott!
http://www.folioenblanco.com/publifobia/cortos/html/fichaelliott.htm
Original of the species
| 28/08/2005 (01:50)
Reconozco que también me decepcionó la segunda parte de Bridget Jones. Después de ver la primera unas 15 veces o así (curiosamente es de las películas que podría ver un número infinito de veces y no me resultaría pesada, a diferencia de otras muchas como Men in Black, por ejemplo, las cuales sólo vería por segunda vez si me ataran al sillón y me obligaran a mantener los ojos abiertos y aún así me resistiría)- esperé impacientemente durante mucho tiempo y finalmente convencí a un grupo de gente (eramos 5 o 6 tias) para ir al cine a verla. Reconozco que me reí dos o tres veces, pero fué el tipo de risa q te provoca un vídeo de primera en el que sale un niño japonés ostiándose mientras su papá nipón le graba sin hacer nada para evitarlo. Nada que ver con el humor y romanticismo de la primera ( Mark Darcy diciendo eso de "me gustas tal como eres"), en esta te preguntas cómo puede un tio tan rico, guapo, alto, tierno y abogado aguantar ni dos segundos con la gorda e hipertorpe neurótica que no para de pegarse leches y cagarla durante toda la película. Mas que un reflejo de las mujeres solteras de treinta y tantos parece un payaso recién salido del circo. Lo único que me mereció un poco la pena fue ver a Hugh Grant,en su línea, representando al cabrón- mentiroso -aunque-increiblemente- sexy Daniel Cleaver. Por tanto, he de decir, que si por mí fuera, borraría esa pseudo secuela del mapa para siempre y me quedaría con la primera, en mí opinión, junto con "mejor imposible" las películas más románticas del cine reciente. Abajo "titanic" y todas las de Meg Ryan.