Qué emoción, qué intriga, ¡cuántos ríos de tinta cibernética han corrido por la intarweb! Ya saben, cuando no hay nada que decir, los blogs se aferran a lo primero que pillan y lo exprimen, lo exprimen tanto que llegan al aborrecimiento por desgaste, y luego durante semanas siguen y siguen y siguen hasta que uno se cansa, se resigna y compras doble de lo que vendan.
Además es curioso como unos blogs se copian de otros. Son iguales que el compañero estrábico de pupitre, que aprovecha la coyuntura y el desconcierto que genera su ojo chungo, para calcar las respuesta de tus exámenes. Es como vivir un deja-vú perpetuo y es una mierda gigante si el 96% de tus feeds se limitan a enseñar la misma noticia una y otra vez.
Pero ya está. Les ha llevado un par de años de rumores y al final lo han conseguido. Apple ya tiene su propia tablet: El iPad. Unos dicen que es un iPod Touch con esteroides, otros que es una bazofia, que no sirve para nada, que no innova y que un amigo de un amigo de un amigo tuvo uno y su abuela murió de un paro cardiaco. Pero no, yo no lo veo así. Ni voy a nombrar sus especificaciones porque ya hay demasiados sitios donde lo hacen por mí. Hace años que dejé de ser un fan-boy y miro las cosas desde una perspectiva más objetiva, así que diré sin temor que ¡QUIERO DOS, AL MENOS DOS PORQUE SÍ! Que se joda la imparcialidad, ya sabíais desde el principio lo que iba a decir.
Veo películas en el iPhone, escucho mi música y navego, o al menos lo intento, y se ha convertido en un gran aliado de mi cama. El la adora, la cama lo adora a él y yo adoro acostarme con Earl Hickey. Está claro que necesita una cámara y algo para hacer videoconferencia, y una ranura de expansión no estaría mal. Aún así se me ocurren grandes cosas para hacer con el aparato y todas incluyen un sofá y pocas ganas de sentarme frente al ordenador o de sostener un portátil entre mis piernas. Curiosamente un inodoro también se encuentra presente en estos sueños húmedos.
Imagino hacer todo lo que hago con el iPhone pero en una pantalla grande, con una interfaz deliciosa y una experiencia de usuario como sólo Apple sabe desarrollar, y comienzo a segregar jugos como un adolescente que acabe de descubrir a Cicciolina. ¿Expectativas? ¿Hype? ¿Decepción? No, más bien una falta de sentido de la realidad. ¿Caro?... ¿caga el Papa? Todo en Apple es caro, pero no necesariamente bueno. El 3G es simplemente necesario en un dispositivo así.
¡Joder, puedes ver vídeos de perros haciendo surf! En serio, quiero uno.
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